Final de temporada. Si la anterior estaba reventado, a esta llegué ya con la piernas temblorosas, y es que el domingo anterior corrí los 10 km de Socuéllamos a pie, y eso, más el entrenamiento semanal no me sentó nada bien. La hice porque tenía que completar 10 pruebas para puntuar, y para una que me quedaba, pues había que ir.
Poco que contar, sensaciones malas, cansado, y últimos 12 Km en solitario (me escapo de un grupillo); con temblores serios en las piernas como a punto de romper. Acabo sin calambres, pero al límite de alguno, y cuando ya estoy tranquilo comiendo y sentado, me da un calambre en los isquiotibiales que me tengo que tirar al suelo (tipo Nadal).
Ale a descansar y recuperar que ya esta bien por este año.
martes, 6 de diciembre de 2011
CARRERA MORAL DE CVA
Una carrera en la que tenía muchas expectativas, corta pero con mucha subida, me iba bien a priori, pero alargar la temporada no ha sido bueno para mí y las malas sensaciones se apoderan de mí, en la línea de salida noto ya las piernas cansadas (cosa rara).
Aún así, no se cómo, hago una de mis mejores salidas y aguanto 5 Km con los 15 primeros, hasta que llega la subida al cortafuegos, las piernas comienzan a sobresaturarse y me dicen que llevo muchos kilómetros ya en la temporada.
Luché, pero sabiendo que el límite no estaba en mi cabeza sino en mis piernas. Además otra cosa rara en mí bajé muy rápido otro cortafuegos (56 km/h vi en el cuenta), sería para compensar mi falta de fuerza, jeje.
Está claro que en las bajadas vas cogiendo experiencia, y creo que es cuando más la tienes cuando te pegas la leche más gorda.
En esta foto voy persiguiendo como siempre, como veis por la recua que viene detrás en cuanto te descueides medio minuto pierdes 10 o 15 puestos.
Ahí llego desorientado, jeje, como una liebre cuando le dan las largas.
Aún así, no se cómo, hago una de mis mejores salidas y aguanto 5 Km con los 15 primeros, hasta que llega la subida al cortafuegos, las piernas comienzan a sobresaturarse y me dicen que llevo muchos kilómetros ya en la temporada.
Luché, pero sabiendo que el límite no estaba en mi cabeza sino en mis piernas. Además otra cosa rara en mí bajé muy rápido otro cortafuegos (56 km/h vi en el cuenta), sería para compensar mi falta de fuerza, jeje.
Está claro que en las bajadas vas cogiendo experiencia, y creo que es cuando más la tienes cuando te pegas la leche más gorda.
En esta foto voy persiguiendo como siempre, como veis por la recua que viene detrás en cuanto te descueides medio minuto pierdes 10 o 15 puestos.
Ahí llego desorientado, jeje, como una liebre cuando le dan las largas.
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