Pues en esta ruta nos pasó de todo: llovió, salió el sol, atascamos en barro, y eso antes de comenzar el tramo de carrera. Una ruta muy cercana a Ciudad Real, por paisajes que no conocía (alguna parte era finca privada). Muy bonita, pero el día de agua y barro... podemos decir que la estropeó o que la hizo distinta, a mí no me disgustó, eso es masoquismo.
Salí regular como de costumbre, hasta que encontré mi ritmo y a pesar de ruidillos del cambio y transmisión, la bici aguantó (es lo que tiene no usar carbono).
A la izquierda una de las subidas más pequeñas (ya que había un par de cortafuegos más agresivos), pero eso sí con piedras que incomodan mucho, claro que en mtb es de esperar (lo de las piedras digo).
No sé porqué la gente paga por baños de barro, ese día a nosotros nos salió gratis.